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1 octubre, 2018

Las personas mayores soportan mayores brechas de género que el resto de los grupos de edad

ClosinGap analiza las desigualdades entre hombres y mujeres a partir de los 65 años

Hoy, 1 de octubre, se celebra el Día Internacional de las Personas de Edad en un contexto en el que los mayores tienen, cada vez, una mayor presencia en la sociedad. No solo desde el punto de vista numérico sino desde la perspectiva de contar con una mejor salud y, por tanto, seguir desempeñando un papel activo en la sociedad.

España roza ya los 9 millones de personas mayores de 65 años, un 19,1% de la población, según el avance de la Estadística del Padrón Continuo publicada por el Instituto Nacional de Estadística. Son casi 2,5 millones de personas más de las que había hace tan solo 20 años (6,5 millones en 1998), lo que pone de manifiesto el veloz crecimiento que se ha producido a lo largo de los últimos años.

Pero, ¿afrontan de forma igualitaria las mujeres y los hombres mayores sus condiciones de vida? ¿Se ensanchan o se estrechan las distintas brechas de género? Las distintas fuentes públicas de datos reflejan, sin lugar a dudas, que, a medida que avanza la edad de las personas, también se incrementan las desigualdades en todos los campos.

Más años de vida pero con peor salud

En España, las mujeres presentan una mayor esperanza de vida al nacer (un total de 85,83 años) que los hombres (80,31 años).

Sin embargo, al cumplirse los 65 años, según el Informe Anual del Sistema Nacional de Salud, los hombres pueden esperar tener 12,7 años de vida saludable frente a los 12,1 años de las mujeres, lo que pone de manifiesto que, pese a que ellas viven más años que ellos, lo hacen en peores condiciones de salud.

De hecho, según este mismo informe, el 50,5% de los hombres de 65 y más años perciben su estado de salud como bueno o muy bueno frente al 34,3% de las mujeres, y el porcentaje de mujeres que tienen alguna dificultad para sus actividades básicas es 10 puntos porcentuales más alto que el de los hombres (25,2% y 15% respectivamente).

 Las diferencias en el importe de las pensiones se acentúan con la edad

 La mayor longevidad de la población se traslada también a las pensiones, cuya cifra aumenta a medida que las personas van jubilándose y solicitan las prestaciones que les corresponden tras su vida laboral.

En España, a 1 de septiembre de 2018, ya hay 9.646.404 pensiones. De ellas, el 51,6% van destinadas a mujeres y el 48,4% a hombres. Ellas son perceptoras casi exclusivas de las pensiones de viudedad: de las 2,3 millones existentes, 2,1 son recibidas por mujeres frente a 183.547 destinadas a los hombres.

Sin embargo, los hombres reciben mayoritariamente pensiones de incapacidad permanente, jubilación u orfandad.

En cuanto a las cuantías, el importe de la pensión media de las mujeres es un 36% más bajo que el de los hombres, si bien estas diferencias se amplían sustancialmente en los tramos de edad más avanzados, como pone de manifiesto la siguiente tabla.

Hombres Mujeres Porcentaje de diferencia
65 – 69 1384,46 968.50 69,96
70 – 74 1320,72 801,64 60,70
75 – 79 1182,47 702,08 59,37
80 – 84 1045,46 659,81 63,11
85 y más 943,74 622,66 65,98

Importes medios mensuales de las pensiones contributivas del sistema de la Seguridad Social por sexo y edad de los pensionistas, 1 de septiembre de 2018

Las mujeres dedican más tiempo a actividades culinarias y de mantenimiento del hogar

Cuatro miembros del Instituto Nacional de Estadística (Esperanza Vivas, Carlos Angulo, Sara Hernández y Raquel del Val) publicaron en 2014 un documento de trabajo titulado Otras facetas de la Encuesta de Empleo del Tiempo que puso de manifiesto cómo el desigual reparto de tareas en el seno del hogar crece a medida que aumenta la edad.

Como término medio, este estudio puso de manifiesto una diferencia de 3 horas diarias en el tiempo que las mujeres y los hombres dedican al trabajo no remunerado en el seno del hogar (5 horas y 47 minutos de media las mujeres y 2 horas y 47 minutos de media los hombres). Esta diferencia se reduce en 13 minutos a partir de los 65 años al descender el tiempo total dedicado a estos quehaceres.

Sin embargo los datos ponen de manifiesto que la brecha en el tiempo destinado a actividades culinarias alcanza sus valores máximos a partir de los 65 años. Si la diferencia, con carácter general, es de 1 hora y 17 minutos, a partir de la jubilación sube otros 23 minutos adicionales en perjuicio de la mujer. También aumenta el tiempo dedicado por las mujeres a las tareas de mantenimiento del hogar.

Las diferencias en el tiempo libre también crecen con la edad

 Si bien no se han podido detectar datos muy recientes, el estudio Usos del tiempo, estereotipos, valores y actitudes publicado por el Instituto de la Mujer en el año 2007 puso de manifiesto que “las mayores diferencias entre géneros en tiempo dedicado al ocio se obtienen el grupo de 65 y más años”.

Si con carácter general, esta diferencia es de 1 hora y 12 minutos (7 horas y 7 minutos las mujeres frente a 8 horas y 19 minutos los hombres), a partir de los 65 años se amplía hasta superar las 2 horas y media (7 h 45 minutos las mujeres y 10 h 19 minutos los hombres).

Las mujeres mayores de 65 años hacen menos viajes que los hombres pero más largos

 Estas diferencias en el empleo del tiempo se trasladan también a los viajes, pero con algunos matices importantes. Si con carácter general, las mujeres hacen 4 millones de viajes menos que los hombres, lo que se traduce en una diferencia de 6 puntos porcentuales, a partir de los 65 años, la diferencia en términos relativos es prácticamente la mitad.

Sin embargo, los viajes que hacen son más largos. La duración media es de más de 5 días en el caso de los hombres y de más de 6 entre las mujeres, lo que da lugar a un mayor número total de pernoctaciones de mujeres que de hombres.

Viajes Duración media (días) Pernoctaciones
Hombres total 82,966,239 3.84 318,656,445
Hombres 65 y más años 9,876,752 5.31 52,475,380
Mujeres total 78,111,708 4.40 343,371,114
Mujeres  65 y más años 9,549,877 6.82 65,164,775

Perfil del viajero. Encuesta de turismo de residentes (INE). Dato anual de 2017

Diferentes hábitos en los viajes y el consumo

 Apenas han podido hallarse datos que pongan de manifiesto qué diferencias existen entre las mujeres y los hombres a partir de los 65 años en lo referente a los medios de transporte. No obstante, el Ayuntamiento de Valencia publicó en septiembre de 2014 un informe titulado ‘La movilidad urbana de mujeres y hombres en la Ciudad de Valencia’.

Este estudio puso de manifiesto que, a partir de los 65 años, el 60,5% de los hombres se mueven a pie frente al 66,2% de las mujeres. Después aparece el autobús urbano con un porcentaje del 21,7% entre los hombres y del 24,7% entre las mujeres. Y, en tercer lugar, la cifra relativa al coche es del 14,2% en los hombres frente al 5,1% en las mujeres.

Si tomamos estos datos como referencia, con la limitación de no disponer de más información al respecto, la pregunta que queda en el aire es si, como pone de manifiesto este estudio, las mujeres de más de 65 años apuestan más que los hombres de la mismas franja de edad por moverse a pie y en autobús urbano y menos por hacerlo en coche.

En relación al consumo, se observan patrones distintos de consumo entre las mujeres y los hombres mayores de 65 años. Hogares sustentados por mujeres a partir de dicha edad dedican mayores porcentajes en alquileres, cuidado personal o electricidad. En aquéllos en los que el hombre es el sustentador principal, hay mayor porcentaje de gasto a la adquisición de vehículos o servicios deportivos / recreativos.

La brecha digital crece entre los mayores de 65 años

Finalmente, la brecha de género también es mayor a partir de los 65 años. Así lo refleja la Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los hogares correspondiente a 2017.

La diferencia en el porcentaje de personas que aseguraron haber utilizado el ordenador en los últimos 3 meses era de 5,2 puntos en detrimento de las mujeres. Sin embargo, la brecha crece hasta los 13 puntos porcentuales si solo se analiza el tramo de edad a partir de los 65 años.

Lo mismo sucede con el uso de Internet en los últimos 3 meses -la brecha de género es de 1,8% con carácter general y de 7,4 puntos entre los mayores de 65 años- y en las compras electrónicas, donde la desigualdad alcanza 4,9 puntos y aumenta hasta una diferencia de 7,2 puntos en el caso de las personas mayores.

Donde hay una menor diferencia es en el uso del teléfono móvil en los 3 meses anteriores a la encuesta. A pesar de ello, mientras apenas hay una diferencia de una décima entre el conjunto de la población (96,2% hombres y 96,1% mujeres), la brecha crece hasta 2,5 puntos en los mayores (86,6% en hombres y 84,1% en mujeres).

En definitiva, los mayores arrastran las desigualdades de las últimas décadas

Los distintos datos analizados ponen de manifiesto que las personas mayores siguen arrastrando a día de hoy las consecuencias de varias décadas de desigualdades.

Pese a que algunas magnitudes ponen de manifiesto que se están produciendo avances y las diferencias se van reduciendo, datos como las distintas cuantías en las pensiones son la consecuencia de la incorporación de la mujer al mundo laboral en épocas recientes y, a menudo, con salarios más bajos, trabajos a media jornada o excedencias mayoritarias para el cuidado de hijos o familiares en situación de dependencia.

Estas desigualdades se trasladan también a la salud, con peores condiciones en el caso de las mujeres mayores, y se ponen de manifiesto asimismo en el uso del tiempo. Los datos reflejan cómo las costumbres dentro de los hogares están más arraigadas entre las personas mayores, lo que se traduce en menos tiempo disponible para sus actividades de ocio, para viajar y en diferentes hábitos de consumo.

Finalmente, es significativo comprobar cómo la brecha digital se ensancha con la edad, dándose la circunstancia de que las personas mayores hacen un menor uso de las posibilidades que les ofrece Internet o el comercio electrónico.

 ClosinGap, clúster nacido para estudiar el coste de oportunidad de las brechas de género

ClosinGap, clúster impulsado por Merck, MAPFRE, Repsol, Vodafone, Meliá Hotels International, BMW Group, L’Oréal España, Mahou San Miguel y Solán de Cabras va a estudiar en el seno de la iniciativa cuál es el coste de oportunidad que tiene para la economía y la sociedad el hecho de que todavía persista una importante brecha de género en todos estos ámbitos.

De forma específica, MAPFRE será la empresa que lidere la investigación de la brecha de género en las pensiones, una realidad íntimamente ligada con las personas mayores.

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